Esta técnica induce a la vasodilatación y ayuda a mejorar el metabolismo del tejido adiposo, reestableciendo la microcirculación que se ve afectada por la celulitis.

Este tratamiento tiene excelentes efectos antiedematosos, incrementando el drenaje linfático y aumentando la permeabilidad de la piel, además de tener un importante efecto trófico y antiinflamatorio. Es de gran utilidad como complemento de otros tratamientos estéticos no invasivos.

¿Cómo funciona?

El tratamiento mecánico de la grasa se lleva a cabo mediante el sistema de ultrasonidos que genera un haz altamente energético, provocando un aumento repentino de presión dentro del tejido graso o produciendo una compresión mecánica que rompe selectivamente el adipocito.